—¿Saben por qué el sapo tiene la espalda llena de bultos y manchas? Todo empezó cuando lo invitaron a una fiesta en el cielo de los animales. Vanidoso y fanfarrón, el sapo aseguró que iría por su gran voz. Pero como no podía volar, se escondió dentro de la guitarra del urubú, que lo cargó sin saberlo.
Al llegar al cielo, el urubú se burló del sapo, pero este apareció triunfante ante todos, causando risas y aplausos. En la fiesta, los animales cantaban y tocaban instrumentos. El sapo, feliz, cantaba con fuerza, aunque en el fondo temía no poder volver. Así que se metió otra vez en la guitarra.
El urubú, rencoroso por la burla, lo descubrió en el viaje de regreso. Furioso, sacudió la guitarra hasta que el sapo salió volando por los aires. Mientras caía, el sapo rogaba caer en agua o pasto, pero terminó estrellándose en un patio lleno de piedras.
Quedó maltrecho, con el cuerpo manchado y lleno de protuberancias. Desde entonces, así luce el sapo, y dicen que también perdió su voz… aunque eso nadie lo puede confirmar.